Permacultura

La Permacultura, que se viene desarrollando desde hace casi 40 años y tiene como base ética: Cuidar a las personas, Cuidar la Tierra y Compartir los excedentes para un Reparto justo, es a la vez una visión, un sistema de diseño y una red mundial de personas y colectivos que tratan de contribuir a un futuro sustentable.

Screen Shot 2021-07-14 at 2.51.06 PMInspirados por Fukuoka y la Revolución de una brizna de paja son innumerables los lugares donde la Permacultura a evolucionado y progresado.

En la transición hacia el necesario cambio de paradigma a escala internacional, la Permacultura pretende servir de inspiración trabajando con la naturaleza y no contra ella; diseñando con humildad al reconocer su complejidad; e intentando no apartarse de la visión holística que relaciona los Derechos Humanos y la Ecología.

En ATTA contamos con pioneros en esta disciplina en España, como Sara Beatriz Arnaiz y Antonio Scotti, que han compartido esfuerzos para la creación de la Red Ibérica de EcoAldeas y  generaciones de activistas como Kai Martínez, Adriana Golia, Maria Isabel  Gonzalez Abuja, Jose Vicente Coderch, Joan Colin, Beatriz y Tierra Martinez, Norberto Pereira, Susana Esteban y un maravilloso etcétera, que siguen trabajando por la consolidación de esta visión de un planeta sostenible poblado por personas y pueblos que cooperan desde su singularidad, enriqueciendo la biodiversidad en todas sus facetas

Para el diseño tenemos en cuenta 12 principios formulados de la forma siguiente:

  • Observar e interactuar
  • Captar y almacenar energía
  • Obtener rendimiento
  • Aplicar la autorregulación y aceptar la retroalimentación
  • Usar y valorar los recursos y servicios renovables
  • No producir desperdicios
  • Diseñar desde los patrones hasta los detalles
  • Integrar más que segregar
  • Usar soluciones lentas y pequeñas
  • Usar y valorar la diversidad
  • Usar los bordes y valorar lo marginal
  • Usar y responder creativamente al cambio

A la pregunta ¿Perma qué? tenemos mucho para contar desde la Permacultura, porque recuperamos el sentido de lo real, de lo que trasciende. Partimos de la sintonía con la Naturaleza y sus procesos, de la revolución con una brizna de paja a  de 40 años de historia recuperando el sentido. Queremos imprimir en nuestras acciones, con nuestros diseños, en lo que dejamos atrás, la semilla de lo que perdurará y nutrirá a los que vendrán. Dejamos de ser depredadores para ser creadores de realidades de bien común, economía circular. Creamos líneas de acción donde retendremos la cordura, la empatía de un mundo que renace a cada momento.

La palabra “permacultura” se acuñó en Australia a mediados de los años 70 a partir de la expresión «permanent agriculture», es decir, agricultura permanente. En aquellos años los movimientos de protesta llevaban ya más de una década denunciando en todo el mundo la situación de deterioro del medio natural y social. 

Con el fin de salir de la impotencia que genera la actitud de protesta y poner manos a la obra en la creación de soluciones, Bill Mollison y David Holmgren propusieron un sistema que combinaba los conocimientos de los pueblos tradicionales con las ciencias de la ecología, la agronomía, la economía, el desarrollo sostenible, la ingeniería y la arquitectura, entre otras

Llamaron a este sistema Permacultura, ya que en su primera época se utilizaba principalmente para el diseño de sistemas de producción de alimentos. La idea era crear alternativas a la agricultura industrial que, tras la revolución verde se había convertido en una maquinaria más para la producción de dinero en lugar de un recurso para alimentar a las personas. Este modelo de agricultura, basada en los monocultivos, y el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos, estaba contaminando suelos y agua, reduciendo la biodiversidad, y causando año tras año la erosión de millones de toneladas de suelos fértiles

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Evolución del concepto y del movimiento: 

En 1978 Mollison y Holmgren publicaron el primer libro referente a este concepto, bajo el título “Permaculture One” (Permacultura uno). La definición que daban de ella en aquel momento era: “Sistema integral y evolutivo de especies de plantas perennes o perpetuas y animales útiles al hombre”.

La respuesta del público en general fue muy positiva, y rápidamente se popularizó en Australia, Estados Unidos y Europa, pero la mayoría de gente lo consideraba una nueva “técnica de cultivo” (por eso, una de las definiciones que se suelen dar de permacultura es “una revolución disfrazada de agricultura ecológica”). También tomó fuerza como fenómeno de un estilo de vida contracultural, con un impacto positivo en estos países, en los que se organizaban encuentros regulares, se editaban revistas propias, y se mantenían numerosos grupos locales. 

El surgimiento de la permacultura se produjo sincrónicamente con la publicación de “La Revolución de una Brizna de Paja” del japonés Masanobu Fukuoka, en el que presentaba su método revolucionario de “agricultura natural”. 

Ambos conceptos, la permacultura de Mollison y Holmgren, y la agricultura natural de Fukuoka, se han tornado complementarios y forman parte de una manera radicalmente diferente de interpretar la agricultura, interactuando con los ecosistemas de una forma inteligente, respetuosa, productiva y creativa

En el proceso de expansión del movimiento, se fue haciendo evidente la necesidad de incluir aspectos sociales, porque en cada lugar la gente reacciona con expectativas diferentes al uso de su hábitat. De esta manera, durante los años 80, el concepto originalmente agro-ecológico se convirtió en una filosofía holística para la creación de asentamientos humanos en armonía con el hábitat natural en el sentido de una cultura permanente. 

En el escenario internacional, la década de los 90 supuso una toma de conciencia colectiva, marcada por la Cumbre Mundial de Naciones Unidas de Río celebrada en Brasil en 1992, donde nació la Agenda Local 21. Unos años más tarde se acuñó el concepto de “huella ecológica”, y poco a poco nos fuimos acostumbrando al concepto de sostenibilidad o sustentabilidad

 

IMG_5099“La humanidad se encuentra en un momento decisivo de la historia.” 

Nos enfrentamos con la perpetuación de las disparidades entre las naciones y dentro de las naciones, con el agravamiento de la pobreza, el hambre, las enfermedades y el analfabetismo, y con el continuo empeoramiento de los ecosistemas de los que depende nuestro bienestar. 

No obstante, si se integran las preocupaciones relativas al medio ambiente y al desarrollo y si se les presta más atención, se podrán satisfacer las necesidades básicas, elevar el nivel de vida de todos, conseguir una mejor protección y gestión de los ecosistemas y lograr un futuro más seguro y más próspero. 

“Ninguna nación puede alcanzar estos objetivos por sí sola, pero todos juntos podemos hacerlo en una asociación mundial para un desarrollo sostenible.” 

 

La permacultura es el cambio en la dirección de las prioridades, desde el desierto de la individualidad, hacia la simbiosis en el fértil espacio de la comunidad. Es la búsqueda de la coherencia con las leyes naturales.

Los ámbitos clave que requieren transformación para crear una cultura sustentable están representados en una FLOR de 7 pétalos, acompañados de campos específicos, sistemas de diseño y soluciones asociadas al uso generalizado de la permacultura.